Cómo acordarte de leer sin alarma
Una alarma para leer la Biblia suele ignorarse al tercer día. Lo que funciona es encajarla en algo que ya sucede.
Desayuno
El versículo llega a las 6:30. Lees mientras hierve el agua. Una línea en las notas del celular antes de salir.
Autobús
El texto ya está en la conversación. Lo abres cuando el autobús para en la parada. Lees el salmo y cierras. No hace falta anotar.
Hora de dormir
El mensaje de la noche llega a las 21:00. Lo lees antes de apagar la luz. Escribes una línea sobre lo que quedó del día.
No crea un horario nuevo. Usa lo que ya tienes.
En el Bibliou eliges uno de estos tres y escribes “cambia a las 12” si quieres cambiar.